CURIOSIDADES PSICOLÓGICAS
1. Siempre que dormimos, soñamos Es cierto que no siempre somos capaces de recordar los
sueños que hemos tenido, pero varias investigaciones científicas han revelado
que la actividad cerebral durante el sueño genera que soñemos al alcanzar la fase
REM durante el descanso.
Los estudios muestran que no recordamos el 90% del
contenido de nuestros sueños y que, aun si llegásemos a recordarlos, la
mitad de este contenido lo olvidaríamos al cabo de cinco minutos de
despertarnos, ya que el cerebro capta nuevos estímulos y tiende a desprenderse
de esa información. Si quieres recordar más y mejor tus sueños, resulta bastante
útil apuntar lo más detalladamente posible todos tus sueños en un bloc de notas
que tengas sobre la mesilla de noche, cada día al despertarte.
2. ¿Cuánto pesa el cerebro? El cerebro de los hombres es ligeramente más pesado que el
de las mujeres. La cifra promedio entre los varones está en los 1.400 gramos,
mientras que el cerebro femenino pesa 1.250 gramos.
Esto no significa que el hombre tenga una mayor inteligencia
que la mujer. Aunque es cierto que, tiempo atrás, los primeros científicos que
midieron el peso de los cerebros llegaron, equivocadamente, a la conclusión de
que el hombre debía poseer mayores dotes intelectuales. La diferencia de tamaño
se debe a un principio de proporcionalidad, y en tanto que el hombre suele
ser más alto y pesado que la mujer, el tamaño del cerebro se ajusta a estas
proporciones corporales, por lo que a mayor cuerpo, mayor será el cerebro.
3. Estamos programados para huir ante un peligro Cuando nos enfrentamos a situaciones límite, de angustia,
miedo o peligro, nuestro cuerpo activa unos mecanismos innatos que nos
permiten huir para alejarnos del peligro. Dicho de otro modo, estamos diseñados
para garantizar nuestra supervivencia, y así la de la especie humana.
En estas situaciones límite en las que corremos un peligro
inminente, se activan drásticamente las glándulas suprarrenales y generan adrenalina,
una hormona que incrementa la frecuencia cardíaca y que contrae los vasos
sanguíneos, preparando al cuerpo para hacer un esfuerzo físico de alta
intensidad. Es por esta razón que somos capaces de emprender acciones casi
sobrehumanas cuando estamos en un estado de pánico, como por ejemplo se ha dado
el caso de madres que han logrado levantar coches u objetos muy pesados para
rescatar a un hijo atrapado.
4. Crecemos mientras dormimos Cuando dormimos nuestro cerebro segrega la mayor parte de la
hormona encargada del crecimiento de los músculos y los huesos. Por esta
razón es absolutamente fundamental que los niños descansen y duerman las
horas necesarias.
5. El “miembro fantasma” Se han reportado muchos casos parecidos: a una persona le
amputan una extremidad, y posteriormente comienza a tener la sensación que
aquella extremidad sigue estando en su sitio. De hecho, muchos casos revelan
haber sufrido dolores en las extremidades amputadas. Este fenómeno se conoce
como el “síndrome del miembro fantasma”. Lo detallamos en el artículo “El
miembro fantasma: terapia de la caja espejo“.
La razón por la cual esto sucede tiene su origen en el
cerebro. Al parecer, el área cerebral encargada de regular la movilidad y el
tacto del miembro sigue activa, y en ausencia de estímulos nerviosos reales,
tiende a crearlos.
6. Existen personas incapaces de reconocer caras Estos casos de personas que no pueden reconocer rostros
están causados por un trastorno denominado prosopagnosia (del griego prosopon,
que significa “rostro” y agnosia, que refiere a “falta de
conocimiento”), y esto les imposibilita reconocer las caras.
Este impedimento provoca que no puedan reconocer los
rostros familiares, por lo que son incapaces de reconocer a sus allegados mediante
su imagen y deben recurrir a observar algunas características concretas, como
la forma de andar, el tono de voz, o algún otro rasgo distintivo exceptuando el
rostro para poder ser conscientes de quién tienen enfrente. En casos más
severos, los afectados pueden no ser capaces de reconocerse ellos mismos
delante de un espejo o viéndose en una fotografía.
7. Un antidepresivo que provoca orgasmos incontrolables El componente químico esencial de ciertos fármacos contra la
depresión es la clomipramina. Este tipo de medicamentos no se
utilizan únicamente para remediar la depresión, sino que también se emplea en
crisis de ansiedad, fobias y otro tipo de trastornos. Algunas de las personas que son tratadas con este tipo de
fármacos suelen reportar que, al inicio del tratamiento, experimentan
orgasmos incontrolables en el momento de bostezar. Fue calculado que hasta el
5% de los pacientes notaron este extraño efecto, tanto hombres como mujeres. A pesar de que podríamos pensar en esto como un efecto
secundario positivo del fármaco, la verdad es que las personas que lo
padecieron tuvieron problemas e incomodidades en su vida diaria.
8. La amnesia sí permite recordar Aunque es cierto que siempre se transmite la idea de que la
amnesia elimina los recuerdos pasados de la persona que la ha sufrido después
del trauma, en realidad esta tipología de amnesia, denominada “retrógrada”, es
muy poco habitual.
El tipo de amnesia más común es la llamada amnesia
anterógrada. Se trata de una amnesia en que la persona es capaz de
recordar prácticamente todo lo pasado con normalidad, pero en cambio no puede
recordar nada de lo que va viviendo, no es capaz de recordar lo que le ocurrió
ayer, o incluso es incapaz de recordar lo que hizo diez minutos atrás. Esta
forma de amnesia es la más habitual entre las personas que sufren demencia.
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